POR DiegoMasci

Alta Cola

Paciencia infinita

Los números impactan y la desorganización también. La incorporación masiva de beneficiarios al Estado no fue acompañada desde la organización burocrática ni de logística

Entre el  mes de julio y octubre ingresaron al estado provincial, 40.000 beneficiarios del denominado programa “Pañuelos Blancos, 22.000 dentro de la estructura “22 AG”, en los merenderos, y algo más de 15.000 fueron los jóvenes que accedieron a la beca “Soñando Junto a Vos”.

Además deben sumarse casi 28.000 empleados públicos que prestan servicios en el estado y más de 5.000 beneficiarios del Plan de Inclusión Social.

A cuatro meses del ingreso masivo de casi 80.000 planes sociales, la estructura dispuesta por el gobierno provincial para atender a sus trabajadores y beneficiarios no fue modificada para brindar una mejor atención.

Luego de la derrota de las PASO, el estado se transformó en una maquina de entregar planes sociales a lo largo y ancho de la provincia. La medida dio sus frutos, pero su implementación sigue todavía sin un rumbo cierto. Prueba de esto fue lo sucedido los últimos días del año, durante la asunción de Sergio Tamayo como ministro de Desarrollo Social, durante el acto en que fue puesto en funciones, retumbó en el Salón Blanco de Casa de Gobierno el pedido realizado por el gobernador. Encontrar una función a casi 48.000 beneficiarios que se encuentran sin una tarea asignada.

Más allá de las dudas sobre las tareas que deberán cumplir quienes fueron incorporados, el estado realizó una incorporación masiva sin contemplar ninguna modificación en sus estructuras burocráticas o de logística, que permitan dar respuestas a las necesidades de los ciudadanos incorporados.

A pesar de que creció en más de un 300% la planta estatal, se pasó de 33.000 a mas de 105.000 empleados públicos y beneficiarios de planes sociales, la novedad parece no haberse reflejado ni en el agente financiero del estado provincial, Banco Supervielle, ni en la obra social que da cobertura a los empleados públicos, DOSEP.

A pesar de los esfuerzos que se intentan realizar, la gran mayoría aun no han sido bancarizados, debiendo esperar durante largas horas, al rayo del sol, para poder percibir su remuneración. El banco no dispuso un mayor número de cajas de atención al público, sus cajeros lucen cotidianamente desbordados y  el estado provincial, permanece inactivo para buscarle una solución al problema

La obra social estatal se ha transformado en un caos. La misma cantidad de cajas para atender a más del triple de afiliados dan cuenta del problema no resuelto. En algunos casos la espera puede prolongarse por varias horas. Aquí también se nota al Estado ausente ante el incremento en los usuarios del sistema. La medida tomada en las últimas horas da cuenta que lejos de solucionarse el caos existente, parece profundizarse. Durante enero la obra social más grande de la provincia, atenderá en horario reducido.

Ya pasaron las elecciones, se termino el tiempo de las especulaciones, los mas de 100.000 agentes estatales y beneficiarios sociales necesitan una respuesta y un trato mas humanitario, al momento de realizar los tramites