POR DiegoMasci

Maldito Alzheimer

Crónica de una semana triste

Estela de Carlotto, un símbolo de la lucha por la lucha por mantener viva la memoria sobre los años mas oscuros de la represión, conmocionó a la opinión pública en su reflexión sobre la Carta a Massera

La última dictadura militar representa el periodo más violento y oscuro de la historia moderna de nuestro país. “Las calles convertidas en ríos de sangre”, podría ser la imagen que mejor representa lo que pasaba en aquel país, que era el nuestro, entre los 70 y el regreso de la democracia.

Los grupos subversivos armados habían elegido los peores métodos para intentar quedarse con el poder e implantar una idea de Nación que se contraponía con las armas elegidas, por el otro lado, El Estado Reprimió, reprimió del modo en que nunca podría haber reprimido, usando los métodos y prácticas que nunca podría haber usado. El Estado desapareció y se transformó en una banda de criminales y asesinos.

La herida nunca termina de cerrar porque muchos de los protagonistas de aquellos años, no pidieron perdón, no reconocieron sus atrocidades y en muchos casos, no purgaron sus delitos cometidos, dentro de una celda.

La atrocidad de los militares fue acompañada por cientos de miles de civiles, quienes con el correr del tiempo, buscaron enterrar en el arcón de la vergüenza su modo de actuar.

La Memoria, la búsqueda de Verdad y de Justicia, es el modo elegido por los pueblos para construir su identidad y especialmente, para no volver a cometer sus peores errores del pasado.

La frase “Yo de esa carta, ya sé. Es un pasado” pronunciada por la presidente de las Abuelas de Mayo, Estela de Carlotto, en una conferencia de prensa en el Concejo Deliberante de la Ciudad de San Luis, cayó como una bomba de impredecibles consecuencias en el seno de los organismos de derechos humanos de la provincia de San Luis

La frase usada para referirse a la Carta A Massera enviada por un grupo de ciudadanos sanluiseños, entre ellos el actual gobernador Alberto Rodríguez Saá, causó asombro, sorpresa y, en muchos casos, indignación en buena parte de la sociedad Argentina que ve en Carlotto, a un símbolo inmaculado en la lucha sobre lo acontecido en aquellos años.

Quien quizás mejor pudo explicar, en pocos caracteres, el daño causado, por la titular de Abuelas fue el diputado provincial Joaquín Mansilla, quien utilizando la red social de Twitter, expresó La consigna era "Memoria, Verdad y Justicia", Estela. Y la Memoria iba primero. Rodríguez Saá fue cómplice de la dictadura. No son cosas del pasado, ni errores. Memoria, Estela, MEMORIA.

La frase expresada en la mañana del miércoles, atenta contra la Memoria, la principal bandera de los organismos de defensa de los derechos humanos. Sin memoria los pueblos están condenados a repetir su historia, solemos escuchar con frecuencia. Decir “es un pasado”, es colocar a la colaboración civil durante la dictadura, en la misma categoría del “ya fue” que usan los adolescentes cuando tratan de superar un fracaso amoroso.

Nadie imagina al pueblo judío minimizando al holocausto, ubicando esa masacre de la humanidad en el pasado.

Para no dejar dudas sobre lo inconveniente que puede ser guardar en la memoria, la Carta enviada a Massera, Estela Carlotto, amplió su concepto marcando que “Si uno guardara esos malos recuerdos, pocos quedaríamos de pie”. Extraña definición para quien pocos minutos después, se iba a encontrar con un grupo de alumnos del Instituto Santa Catalina, para contarles los malos recuerdos que guarda este país sobre la brutal dictadura de los 70.

Para no repetir la historia, necesitamos memoria.

Para ampliar su mirada sobre la colaboración civil de Alberto Rodríguez Saá durante la última dictadura, Carlotto, expresó “Muchos han cometido errores y luego han vuelto al redil, y se lo ha recibido como a un hijo prodigo”.

La bomba arrojada en el seno de los organismos de derechos humanos sanluiseños no tardó en expandirse. Uno de los principales referentes de ese colectivo social, Norberto Foresti, fijó posición y repudió el pronunciamiento público de la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, considerando que “no se puede lavar la cara de Rodríguez Saá”.

Foresti, que es abogado querellante en juicios por Delitos de Lesa Humanidad en San Luis, pidió “más respeto por la memoria de los muertos”, califico las declaraciones de Carlotto como “una barbaridad” y que forma parte del error de distintos organismos y dirigentes que “mezclan la política partidaria con los derechos humanos”

“Si vos hablás como dirigente político del Kirchnerismo, como es el caso de Estela de Carlotto, decí lo que quieras, pero hablar en nombre de Las Abuelas de Plaza de Mayo es haber perdido toda vigencia moral y respecto”, manifestó Foresti.

Quien salió a respaldar las declaraciones de Estela de Carlotto, fue el concejal sanluiseño Luis “Piri” Macagno. Dentro de sus expresiones, sucedió un hecho que en otras circunstancias, resultaría inverosímil.

Quien es hijo de Godolberto Fernández y Ana María Ponce, ciudadanos desaparecidos en la etapa más oscura de la dictadura, puso un manto de dudas sobre la carta que pedía un castigo ejemplar para un grupo de sanluiseños, durante la época de la represión.

“Es una carta que circula, nunca nadie ha visto el original, son facsímiles que circulan, por las redes”…“Hay gente que dice que conoce la existencia de esa carta, pero estamos hablando de un supuesto” manifestó Macagno en una entrevista radial con Nino Romero. Cuando el periodista le indico que “la carta existe y que se encuentra en el expediente de los juicios de lesa humanidad”, el hijo de desaparecidos respondió que “Es una copia certificada por un escribano, nadie vio el original” 

La sorpresa por lo que estaba declarando Macagno fue creciendo y la incomodida del entrevistado era notoria, intento darle un cierre a la charla expresando, “Dudo Nino que me hayas escuchado alguna vez hablar sobre este tema. Dudo que hayas encontrado alguna declaración mía sobre este tema en el pasado”.

El archivo está plagado de declaraciones de Macagno repudiando la Carta a Massera. Su propia cuenta de twitter, fue hasta el año 2015, una tribuna desde donde acusó a Rodríguez Saá de antidemocrático y colaboracionista con la dictadura.

Un simple ejemplo. Durante el mediodía del 30 de octubre de 2012 se presentaba en el Salón Blanco de Terrazas del Portezuelo el Instituto de Derechos Humanos de la Provincia, participaban del acto miembros de los tres poderes del estado y representantes de la mayoría de los municipios. Cuando comenzaba su alocución Rodríguez Saá, quien en ese entonces era jefe de Gabinete de la Municipalidad de San Luis, Luis "Piri" Macagno, se levantó y se fue. ¿el motivo? “Increíble y vergonzoso. Alberto Rodríguez Saá va a hablar en la presentación del Instituto Provincial de Derechos Humanos... #carta-a-massera” declaró por Twitter

Sobre las expresiones de Carlotto y la defensa de Macagno, Foresti recordó que en la ESMA, durante la década del 70, “electrocutaron a Ana María Ponce y hoy me entero que es precisamente su hijo quien trajo a la abuela de Plaza de Mayo, lo cual es una contradicción muy grande”…“Me parece que Carlotto se equivocó y no quiero pensar que se trate de una especie de negocio político que tenga mayor proyección, porque entonces el daño es mucho más profundo”, concluyó el reconocido dirigente de los organismos de derechos humanos sanluiseños.

El 31 de octubre de 2011, Estela de Carlotto visitó la provincia para recibir en la Universidad Nacional de San Luis el “doctorado Honoris Causa”. Habló de la lucha y del momento más oscuro que vivieron los argentinos. Contra Rodríguez Saá fue dura y firme en sus apreciaciones: “Las abuelas respetamos el voto de la gente. A esa persona la votó el pueblo, ¿o no? Yo, particularmente, acompañando a los organismos de derechos humanos de esta provincia, les diría, a todos, que obliguen a que se pongan las cosas en su lugar. Muchas cosas todavía en esta provincia no están puestas en su lugar”.

Dejó en claro que por entonces no “existía trato” ni tampoco “conexión”. Consideró que “sería casi falso saber que una persona que no se rectifica, no reconoce su error, tenga algún trato con los organismos de Derechos Humanos”.

La integrante de Plazas de Mayo, identificada con el kirchnerismo desde la primera hora, paso por San Luis en un momento donde Rodríguez Saá comulga con la expresidenta Cristina Kirchner.

Allí probablemente se encuentre la explicación del perdón que recibió el actual gobernador que camina de la mano del kirchnerismo, en búsqueda de un lugar en una fórmula presidencial asistiendo financieramente esa campaña.

“Entendemos las reglas de la política, pero no compartimos que esas reglas impliquen dejar de lado las banderas históricas de Memoria, Verdad y Justicia, como así también las de “Ni olvido, ni perdón” para los genocidas y sus cómplices civiles”, se manifestaron mediante una carta, un grupo de dirigentes involucrados en la defensa de los derechos humanos, entre quienes se encuentran el intendente de la ciudad, Enrique Ponce, quien tiene una hermana desaparecida; Segundo Ledesma y Francisco Ledesma, padre y hermano de Valentín Ledesma también desaparecido; Juan Alfredo Marchioni; Facundo Suárez Amieva; Gustavo Heredia y María Suárez Amieva.


Estela, nos apena este perdón suyo porque consideramos que usted y las organizaciones de derechos humanos están siendo usados para una de las tantas y repetidas aventuras electorales de los hermanos Rodríguez Saá, quienes antes se recostaban en los sectores más retrógados de la política y ahora pretenden presentarse como progresistas”… “Respetamos su trayectoria y compartimos su lucha, pero no podemos guardar silencio ante tamaña acción de perdón, porque la fragilidad y la inconsistencia de las convicciones son debilidades que cuando aparecen no se detienen ya. Entonces se buscan explicaciones que las justifiquen a sabiendas que nunca se encontraran.” Expresa la extensa misiva publicada

Estela De Carlotto estuvo en San Luis, cumplió con el ritual de visitar el principal icono publicitario de Rodríguez Saá, las indescifrables “escuelas generativas” y almorzó con el gobernador. Quien impulso su visita, fue Luis “Piri” Macagno, hijo de desaparecidos.

Rodríguez Saá está trabajando fuertemente a nivel nacional en el Kirchnerismo de cara a las elecciones del 2019, sobre sus espaldas, en especial, sobre las espaldas del pueblo de San Luis, está cayendo el peso financiero de esa campaña electoral.

Estela Carlotto y Piri Macagno, contradiciendo su propia historia, salieron públicamente a minimizar los hechos ocurridos en lo peor de los 70. La campaña nacional necesita de fondos.

Tiene cuatro patas, mueve la cola y hace guau…