POR DiegoMasci

Los Rodriguez Saa usaron el equivalente al 72% de los impuestos provinciales en la campaña electoral pasada

Cuentas de Inversión 2017

Según el informe enviado por Rodríguez Saá a la legislatura, durante el 2017, se recaudó $4.924 millones en impuestos provinciales y se utilizó, por todo concepto, para la campaña, $3.564 millones

Mas allá de las declaraciones realizadas a medios oficialistas por la ministra de Hacienda, Natalia Zavala Chacur, en donde intenta minimizar el déficit de casi $850 millones que arrojaron las cuentas de inversión 2017, ignorar la deuda flotante de $4.200 millones pospuesta para el año 2018 y la nula inversión en obras públicas realizadas por el gobierno de Rodríguez Saá, que representaron menos de 20% del total del presupuesto 2017; los números son implacables y la rendición presentada por el poder ejecutivo provincial, fue la peor de todas las enviadas a la legislatura, desde el regreso de la democracia.

El estado percibió casi un 30% más de dinero que el presupuestado para su funcionamiento; sus gastos se incrementaron en un 60% y se vendieron todos los ahorros de los títulos públicos que poseía la provincia. Todo esto fue evitado por los periodistas rodriguezaistas en las entrevistas con Zavala Chacur.

El vaciamiento y endeudamiento de las arcas del tesoro provincial durante el año 2017 no fue producto de ningún hecho extraordinario que no pudiera ser previsto. No ocurrieron desastres naturales dentro del territorio sanluiseño y los indicadores sociales del 2017, medidos por la Dirección Provincial de Estadísticas y Censos, guardan similitudes con los del año anterior.

La causa de la implosión del Presupuesto 2017 que salieron a la luz en las Cuentas de Inversión, demuestran que las causas del déficit financiero no fueron ni naturales, ni sociales. Fueron políticas, o lo que es peor, son electorales.

El dato duro más grotesco, indica que el gobierno de Alberto Rodríguez Saá utilizó el equivalente al 72% de los ingresos provenientes de los impuestos provinciales, para apuntalar la victoria de Adolfo Rodríguez Saá en las elecciones de octubre, luego de haber perdido las primarias en agosto, por casi 20 puntos.

Los números no dejan dudas; los impuestos de los contribuyentes fueron a parar directamente a la campaña del Frente Unidad Justicialista

Según lo informado por Alberto Rodríguez Saá a la legislatura provincial, durante el año 2017, la Provincia recaudó en concepto de impuestos inmobiliarios $301.902.118,83, Automotor $344.993.980,58, Sellos $490.592.212,37 e Ingresos Brutos $3.786.767.376.

La suma de la totalidad de recursos propios generados por el gobierno de Alberto Rodríguez Saá, que salieron directamente del bolsillo de cada uno de los sanluiseños, sumaron un total de $4.924 millones ($4.924.255.688)

Por su parte, los recursos utilizados durante la campaña destinado a revertir los resultados de las PASO sumaron $3.564.534.903, alcanzando de ese modo, al 72% de la totalidad de los impuestos provinciales.

¿Cómo se llega a ese número?

Según el informe oficial, los Ministros y Secretarios dispusieron en concepto de subsidios, un total de $322.347.423.

La modalidad de trabajo territorial dispuesta por el ejecutivo provincial, determinaba que cada ministerio, secretaria u organismo descentralizado, debía atender un circuito electoral. Por ejemplo, el circuito 1004 se encontraba a cargo del ministerio de Obra Pública, el 1022 de Secretaria General o el 1008 para Hacienda.

El aumento de las partidas presupuestarias estuvo en consonancia con el reparto de prebendas que comenzó a realizar cada ministerio. Fue muy común ver durante los meses de setiembre y octubre, como funcionarios entregaban sin control, ladrillos, chapas, electrodomésticos, muebles, colchones y hasta animales para quienes vivían en zonas rurales.

El gobernador utilizó en concepto de gastos reservados $83.754.872. No hay demasiados argumentos para poder comprender que motiva a quien dirige los destinos de la provincia, necesitar $230.000 por día, para poder ejercer su cargo, teniendo en cuenta que todos los recursos humanos que trabajan junto a él, los insumos que requiere y su movilidad, se ejecutan desde otras partidas presupuestarias y no de sus gastos reservados.

En concepto de Prensa y Publicidad, se multiplicó por cuatro el aumento de partidas, pasando de $90.000.000 a $369.806.580. Las pautas publicitarias repartidas por el estado provincial durante el año que pasó, no tuvieron antecedentes. El desquicio llegó al absurdo en el cual algunos  periodistas fueron invitados a tomarse vacaciones forzadas desde agosto hasta octubre, a cambio de jugosas retribuciones.

Dos ejemplos de estos casos. Uno lo protagonizó un reconocido periodista político de la capital provincial que abandonó repentinamente, durante ese lapso de tiempo, su programa político y el magazine de la primera hora de su canal de cable.

El otro caso, lo protagonizó un conductor mercedino que abandonó el programa de radio más escuchado de la mañana, regresando recién este año, con una radio propia de melodía oficialista. Como modus operanti, solo repitió la magra experiencia de su antecesora en la radio donde trabajó, cuando estaba en la lista negra del oficialismo provincial. Engrosaron sus bolsillos, adelgazaron sus audiencias.

Los Aportes del Tesoro Provincial destinados a municipios exclusivamente oficialistas, sumaron $163.636.309. Solo en setiembre de 2017 y con un único decreto, se determinó el envío de $126.000.000. Los intendentes que pensaban distinto al gobernador, no recibieron un peso en todo el año, en concepto de aportes del tesoro.

Pocos días después de la derrota electoral, el gobierno decidió crear 5.000 merenderos. Los mismos eran administrados en una Unidad Básica Justicialista o por un puntero del oficialismo. Los chicos para recibir el alimento debían concurrir acompañados por sus padres. Los chicos no votaban, los padres, si.

En concepto de alimento y logística, la provincia uso $176.712.199. A esto se le debe sumar lo erogado en planes sociales. Según cifras oficiales, 22.000 referentes de merenderos cobraban un subsidio que oscilaba entre los $2.500 y $7.500.

Los fondos destinados a los planes sociales denominados Trabajo Por San Luis, se llevaron del presupuesto pasado $1.482.630.193. Según lo informado por el Contador General de la Provincia, se pasó de $31.000.000 mensuales a $203.000.000, a partir de setiembre, en ese concepto.

A esto debe sumarse los $864.115.544 erogados electoralmente en el Plan Soñando Junto A Vos. Este plan fue donde convergieron las denominadas Becas a los Jóvenes. Beneficio que acaba de desaparecer extinguido el tiempo electoral.

A estos números, se debe incorporar $101.531.783 del ítem “mejoramiento de la vida del poblador rural”. Si se tiene en cuenta que  la provisión de energía eléctrica para la zona rural fue ejecutada solamente en un 18,36%,  y que de las obras de obras de agua y saneamiento destinadas a pobladores rurales y parajes, solamente alcanzo $7.062.423, ejecutándose solamente un 5,35% de los fondos previstos se podrá comprender rápidamente que los fondos fueron usados para otra cosa y no, para el bienestar del poblador rural

Si se toma en cuenta los conceptos erogados en planes sociales, en su enorme mayoria creados a partir de agosto de 2017, mas lo destinado poblador rural, Prensa, Gastos Reservados, Subsidios Ministerios, ATP y Merenderos, la suma de todos esos conceptos, ascendió a $3.564.534.903.

Sobre un total de $4.924 millones recaudados de impuestos provinciales, el gobierno de Alberto Rodríguez Saá utilizó $3.564 millones para las elecciones pasadas, esto representa el 72% del dinero de los impuestos que pagan de sus bolsillos todos los puntanos

En San Luis, el año pasado los dineros de los contribuyentes no volvieron ni en obras ni en salud o educación, fueron a parar a los bolsillos del Partido Justicialista