POR DiegoMasci

El Sistema de Videovigilancia en Crisis

Villa Mercedes

Cada operador tiene a su cargo el doble de la cantidad de cámaras recomendadas. No hay agua potable en el centro ubicado en La Pedrera, carecen de tiempos de descanso y no existe un plan de capacitación. Un sistema millonario a la deriva

Debajo de las tribunas del anfiteatro ubicado dentro del Parque La Pedrera, se encuentra la oficina desde donde se controla el sistema de cámaras de seguridad, que controlan las calles de la ciudad de Villa Mercedes.

Con escasas comodidades, sin un plan de capacitación y con una infraestructura que no da respuesta a necesidades mínimas, crece el malestar entre las 180 personas que ocupan sus puestos de trabajo, a lo largo de los tres turnos diarios.

Los recursos humanos afectados al control de las cámaras pertenecen a los planes Pañuelos Solidarios y de Inclusión, en su gran mayoría, ingresados al lugar entre setiembre y octubre de 2017. Cada uno de ellos trabaja seis horas diarias, en turnos rotativos. Cada seis días de trabajo, tienen dos jornadas de franco.

A pesar que el centro de monitoreo de la localidad bonaerense de Tigre, el cual es tomado como modelo a nivel nacional, establece que cada puesto de trabajo tenga a su cargo nueve cámaras de seguridad, en Villa Mercedes, cada controlador debe vigilar 18 cámaras de modo simultáneo. La efectividad en el control de la seguridad ciudadana, se refleja en ese despropósito

El tiempo de descanso, en Villa Mercedes, algo fundamental para quienes ejercen la tarea de la video vigilancia, queda cerrado a un pequeño recreo de 15 minutos cuando está promediando la jornada laboral.

Volviendo al ejemplo de Tigre o de la mayoría de los centros del país, el sistema establece que cada 40 minutos deben existir 20 minutos de descanso. Se establece de este modo porque se considera que ese es el tiempo máximo de concentración que puede tener una persona cuando está realizando esta tarea.

También existe entre los trabajadores el malestar por la falta de agua en los baños y en la red del lugar. Esto lleva a que se produzcan problemas de higiene y limpieza, si se tiene en cuenta las temperaturas existentes en las últimas semanas, el tema se agrava. Entre los beneficiarios que trabajan en el lugar, hay mujeres embarazadas y personas mayores, ninguno de ellos cuentan con las condiciones mínimas de salubridad para poder ejercer su labor.

Cuando los ciudadanos dudan de la efectividad del sistema de video vigilancia, la respuesta esta muchas veces en quienes conducen los recursos humanos que tienen a su cargo velar por la seguridad ciudadana. En la condiciones que trabajan los beneficiarios de planes sociales en Villa Mercedes, torna en una quimera que el sistema pueda ser útil para el fin que fue creado