POR DiegoMasci

El verso de la CIPE llega a los peajes

Un cartón pintado de millones de pesos

Luego de haber reemplazado el carne de DOSEP, el plastico que le costó cientos de millones de pesos a la provincia su implementación, comenzará a cumplir la misma función que la tarjeta sanluiseña creada en 2009

El gobierno de la provincia anunció que la Cedula de Identidad Provincial Electrónica – CIPE – podrá ser utilizada para el pago del peaje.

Desde el Ente de Control de Rutas informaron que para poder pagar en las 16 estaciones de peaje de la provincia, con el mismo beneficio del 50% de descuento del que vienen gozando desde el año 2009 los titulares de las tarjetas sanluiseñas que tienen sus vehículos radicados en la provincia de San Luis, deberán hacer el trámite de vinculación entre el vehículo y el plástico ideado por la ministra de Ciencia y Tecnología de Alberto Rodríguez Saá, Alicia Bañuelos.

La CIPE, es uno de esos  proyectos de laboratorios que en el uso cotidiano, no tiene logros para mostrar y que cada tanto reaparece en la agenda de gobierno con anuncios mas cercanos a los fuegos de artificios que a la lógica de su creacion .

Sus características son similares a la vieja cedula de identidad provincial, tan popular a mediados del siglo pasado pero aggiornada con un chip que puede contener la misma información que cualquier otro dispositivo de almacenamiento, con el correr del tiempo, todas las opciones operativas declamadas para los cuales se invocaban su uso, fueron quedando en el olvido.

Hoy su uso masivo reemplazando al carne tradicional de DOSEP y ahora, en las estaciones de peaje, hablan del fracaso del proyecto de quien estuvo mas interesada en generar negocios con nuevas versiones de impresión que con su lógica de puesta en practica

Bañuelos cuando presentó el proyecto hace diez años atrás, convenció al gobernador que la CIPE era el sistema que iba a permitir que cada ciudadano pudiera guardar en la cedula, su historia clínica y el estado iba poder almacenar los antecedentes policiales o judiciales..

Diez años después de su presentación y puesta en marcha, los médicos del sector privado y casi la totalidad de quienes trabajan en la salud pública, no cargan la historia clínica de sus pacientes en la CIPE, ninguna comisaria de la provincia, todas ellas dependientes del estado, solicitan la CIPE para realizar la carga de tramites o antecedentes, mucho menos en el poder judicial.

La obsolescencia de la política implementada no reconoce fronteras en relación a los incumplimientos para lo cual fue forjada. También fracasó en el intento de ser el portador de los boletines educativos de los alumnos que cursan en el nivel primario y secundario del sistema educativo provincial como así también en el declamado uso de carné de conductor.

En relación a la licencia para conducir, la potestad de entrega y gestión es de competencia municipal. A esto hay que sumar que desde hace más de cinco años, se comenzó con un ordenamiento nacional sobre este proceso para que todos los  municipios trabajen sobre un único sistema de licencias.

La CIPE, que tiene la misma validez que los carné que se entregan en todo el país, no solo que va en contra de una política de seguridad vial nacional sino que en la propia provincia donde se intentó aplicar, las dos ciudades que aglutinan el 70% de los conductores, San Luis y Villa Mercedes, desistieron de aplicar la cedula provincial para entregar el carné. Para esto tampoco sirvió la CIPE.

Con el inicio del 2016, Bañuelos volvió recargada y Rodríguez Saá ávido de nuevas ideas. Para relanzar el negocio, decidió que era el momento de poner en marcha la CIPE 3.0, la diferencia con la anterior está en que el lector de la tarjeta pasa a ser lector QR. La gran diferencia es, que se revivió un negocio que ya había muerto por la cantidad de cedulas que tenían en su poder la población, todas ellas sin uso efectivo.

Alicia Bañuelos logró en estos diez años generar dos versiones de la CIPE, para ello forjó el millonario negocio para las empresas que sostienen el software del sistema y quienes le venden los equipos para la impresión de cada nueva versión del plástico que hasta ahora para lo único que sirve es para usar como carne de DOSEP y para reemplazar a la Tarjeta Sanluiseña de los peajes, algo que viene funcionando desde el 2009 y que hoy el gobierno anuncia como un adelanto tecnologico