POR DiegoMasci

Ponce vetó la ordenanza que brindaba transparencia al traspaso de gestión

Triste, solitario y final

El Intendente termina su gestión cuestionado en la transparencia de su accionar por el Tribunal Electoral Municipal, impidiendo que Enrique Picco participe de un debate político y vetando una ordenanza que implicaba transparencia en el traspaso de mando en las gestión municipal.

A pocos días de haber sido aprobada por unanimidad en el Concejo Deliberante de la ciudad de San Luis, el intendente Enrique Ponce vetó la normativa que busca brindar transparencia y seguridad jurídica garantizando, mediante un protocolo de acciones, un traspaso ordenado entre la gestión saliente y la entrante.

Ponce consideró que el legislativo no tiene competencia para normar sobre el modo en que una gestión del ejecutivo debe dar cuentas sobre las políticas de estado que se realizaron y sobre las que se encuentran en marcha para no ser discontinuadas

A pesar de los fundamentos del intendente, la norma tiene su referencia en la Ley provincial V-0714-2010 que prevé este tipo de disposiciones y fue el antecedente utilizado para crear una herramienta similar en el ámbito de la ciudad de San Luis. Aunque parezca increíble, Rodríguez Saá aceptó que se promulgue una norma que regule con transparencia lo que fue el traspaso de su segunda gobernación, algo que Ponce hoy, se niega a realizar.

La ordenanza vetada buscaba transparentar el traspaso de poder municipal, evitando repetir las malas experiencias que significaron los cambios de gestiones, representadas por distintos colores políticos, ocurridas en  2007 y 2011

La misma implementaba que el traspaso de gestión debía estar compuesto por un conjunto de informes y declaraciones que deben realizar el intendente y sus funcionarios 10 días hábiles previos a la finalización del mandato.

Entre los informes que debía presentarse ante el Concejo Deliberante, ámbito natural de representación de los vecinos, debía entregarse información precisa relacionada con las acciones que venían llevando adelante cada secretaria de gobierno, el estado de las finanzas, obras ejecutadas durante el último ejercicio presupuestario y que se encuentran en ejecución, políticas ambientales, culturales, sanitarias, fiscales, educativas, deportivas, laborales, de seguridad, y toda otra que se encuentre planificada, en estado de ejecución o ejecutada y requiera suficiente instrucción para su continuidad; entre otras acciones a informar.

Tambien la normativa desechada por Ponce, se había establecido un artículo que prohibía el incremento de la dotación de personal municipal tres meses antes de la finalización del mandato de toda gestión municipal. Con este articulo, se busca que cada gestión que termina no use sus últimos días para incrementar la masa de empleados con el solo objeto de dar contención a militantes de su espacio político

Ponce termina su gestión cuestionado en la transparencia de su accionar por el Tribunal Electoral Municipal, impidiendo que los ciudadanos conozcan las propuestas de su candidato a sucederlo, Enrique Picco, ausentándolo a último momento del debate político previsto en un canal de cable y vetando una ordenanza que implicaba transparencia en los traspaso de mandos en las gestiones municipales. Triste, solitario y final