POR DiegoMasci

El drama de los pacientes renales

Salud sin rumbo

Abandonados a su suerte, la provincia dejo atrás el proyecto de la Unidad de Trasplante Renal que estaba en marcha. Se estima que cerca de 700 pacientes se encuentran en diálisis, en estudio pre trasplante o lista de espera

El Instituto de Investigación y Trasplante San Luis ha quedado en el olvido en las políticas públicas de salud del gobierno de Alberto Rodríguez Saá. La inversión que había realizado la provincia en equipamiento y capacitación de recursos humanos para la realización de prácticas de trasplante renal con donante vivo y donante cadavérico, evaluaciones pre-trasplante para el acceso a lista de espera y el seguimiento del paciente pos-trasplante, fueron abandonadas a partir de diciembre de 2015

“Hace cuatro años pusimos en marcha el Servicio de Trasplante de Riñón en nuestro Policlínico. Se invirtió en capacitación a profesionales y en equipamiento. Llegó Rodríguez Saá y suspendió todo, perjudicando a los sanluiseños que padecen la enfermedad” expresó su malestar desde su cuenta de Twitter, el ex gobernador de la provincia, Claudio Poggi.

La Unidad de Trasplante Renal en la Provincia de San Luis que debía inaugurarse en enero de 2016, permitía aumentar la accesibilidad del paciente renal crónico a la lista de espera para trasplantes, optimizando el tiempo de estudios médicos, disminuyendo la brecha entre pacientes en diálisis y lista de espera y los tiempos de estudios pre-trasplantes. Esto iba a permitir el aumento del número de trasplantes anuales en la región.

El Instituto de Investigación y Trasplante San Luis, que abandonó el actual gobierno, tenía por misión impulsar, normatizar, promover, regular y coordinar las actividades relacionadas con la procuración y el trasplante de órganos, tejidos y células en el ámbito provincial, garantizando transparencia, equidad y calidad, el cual funcionaría en las instalaciones del Hospital San Luis. Nada de eso paso.

En la provincia se calcula que existen cerca de 200 pacientes que se encuentran en lista de espera o en proceso de inscripción para un trasplante renal. Cerca de medio millar se encuentran en diálisis. Quienes deben realizar sus estudios pretrasplantes o que están en proceso de realizarlos; tienen una demora de 500 días, causada por el tiempo de autorización de estudios, los viajes fuera de la provincia hasta completar todos los análisis, el estado de salud de los pacientes que muchas veces imposibilita dichos viajes, el agotamiento y la falta de motivación ante las dificultades para acceder al tratamiento. Nada de esto se pudo resolver. La Unidad de Trasplante Renal que estaba pronto a inaugurarse se abandonó, del mismo modo en que se abandonó a los pacientes