POR DiegoMasci

Rodriguez Saa y amigos, viajaron en vuelo privado a ver la final de River a Lima

Cayó piedra sin llover

Nuevamente los gastos reservados de la gobernación fueron la generosa caja de donde salieron los fondos para que el gobernador y funcionarios de su gabinete puedan darse gustos personales que nada tienen que ver con la gestión.

El gobernador de la provincia de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, partió en vuelo privado desde la capital provincial junto a la responsable del cabildo de La Punta, Gloria Velazquez, el secretario general de la gobernación, Alberto Rodríguez Saá (h), el director provincial de vialidad, Daniel Bassi y ex secretario de gobierno de Enrique Ponce y ¿futuro ministro del gobierno provincial a partir del 10 de diciembre? Francisco Petrino rumbo a Lima para ver el partido que River disputó con Flamengo en la capital peruana por la final de la copa Libertadores.

El vuelo y estadía fue pagado, como cada movimiento que realiza Rodríguez Saá, desde la partida de gastos reservados de la gobernación, partida presupuestaria que nace de los impuestos provinciales que pagan los sanluiseños.

En una foto que circuló por diferentes redes sociales, se lo puede ver al gobernador entrando al estadio monumental de Lima de saco rojo y pantalón blanco, a pesar del llamativo look,  Rodríguez Saá, no le trajo suerte, porque el equipo de Marcelo Gallardo que perdió contra el conjunto brasileño a tres minutos del final del partido. Un hecho sin antecedentes en el ciclo Gallardo en River

El uso discrecional e irracional de los gastos reservados de la gobernación no son una novedad. Durante el año 2018, fue utilizado en ese concepto $126 millones para poder cumplir con los gustos de Rodríguez Saá.

El uso de avión privado por el gobernador no es una excepción. Es muy común ver en el aeropuerto local su partida en vuelo privado a Capital Federal en horario similar a los vuelos de Aerolineas Argentinas. En el año 2017 para pasar la Navidad con la dirigente de Tupac Amaru, Milagro Sala, utilizó un servicio similar al que ocupó para ir a ver futbol a Lima. En esa oportunidad gastó $400 mil en el alquiler del avión