POR DiegoMasci

Entre la sequía y la desidia

Pueblos sin agua

La naturaleza esta castigando a la provincia, las consecuencias de ese castigo, desnudan cierta improvisación y falta de infraestructura.

Mientras las alertas meteorológicas pronosticando lluvias y tormentas, van quedando en el olvido en los partes diarios de los medios de comunicación, miles de familias de los pueblos y parajes que se encuentran ubicados en la zona centro y norte de la provincia, sufren la angustia por la escases o falta de agua potable.

El territorio provincial ubicado al norte de la Autopista de las Serranías Puntanas recibe un promedio anual de 600 mm de precipitaciones, ocurriendo el 80% de las lluvias que alimentan los ríos y diques, entre los meses de octubre y marzo.

La sequía ha sido el común denominador de los últimos meses, la primavera del 2019 transito casi sin precipitaciones y el mismo clima seco se mantuvo en lo que llevamos de verano. La falta de lluvias produjo situaciones dramáticas en muchos parajes y localidades. Los vecinos de la autopista 25 de Mayo que viven en Villa de la Quebrada, Nogoli, Suyuque y Los Molles, entre otros, viven situaciones dramáticas, en especial, en los últimos diez días donde la situación se agravó. Situación similar sufren quienes viven a la altura de las localidades mencionadas, al margen de la Ruta Nacional 146.

Los 60 mm llovidos en las ultimas horas en San Francisco del Monte de Oro trajo algo de paz a una situación social que estaba comenzando a inquietarse. En la noche del miércoles los vecinos se manifestaron en la plaza de la localidad pidiendo una solución a la falta de agua de la localidad. A pesar que a pocas cuadras del centro de la ciudad se encuentra el dique Las Palmeras, los vecinos se abastecen de los ríos Socoscora, Gómez, entre otros.

A pesar de haber declamado en diferentes oportunidades que el gobierno tenia como prioridad los parajes rurales, la falta de abastecimiento de agua potable para los habitantes de estas regiones de la provincia, parece contradecir lo que se planteó como política de estado. No se comprende como los vecinos de San Francisco no tienen conectado su aprovisionamiento al dique que se construyó en la localidad. Tampoco se logra comprender como en Nogolí y las localidades y parajes que se encuentran en dirección a la capital provincial, sufren de la falta de provisión de agua, habiendo reservas en el dique

Una situación parecida se vive por momentos en Potrero de los Funes, a pesar de tener el lago como símbolo de la ciudad, el liquido elemento se consigue de las vertientes ubicadas rio arriba en la montaña. Esa localidad turística, también esta sufriendo problemas de abastecimiento.