POR invitado

El barbijo no es tapabocas

Opinión - Diego Masci

Del juicio de mañana, depende si el martes San Luis conservará al periodismo como profesión o, a partir de la autocensura o censura oficial, solo queden agentes de propaganda

Este lunes a la mañana deberé abandonar el programa de radio donde trabajo, lugar donde ejerzo mi labor como periodista, para someterme en los tribunales de San Luis a un juicio oral iniciado por una funcionaria del gobernador Alberto Rodríguez Saá, por mi labor de periodista.

¿El motivo? una nota publicada aquí, en zbol.com.ar, que luego replicaron cientos de medios de todo el país.

Según lo declarado por la propia Spinuzza, ella grabó un video, que  envía utilizando una red social (WhatsApp) a un grupo de amigos y familiares, ella declara que una hora antes de que nuestro medio lo publique, el video circulaba en redes sociales, pero una vez publicado el video y la nota, el gobernador le ordena a la funcionaria que nos inicie juicio por violación de la privacidad. La misma persona que se filmó y distribuyó el video, es la que nos lleva juicio por haberlo hecho público.

¿Que mostraba el video? Segun lo que narra la protagonista, se encontraba de viaje en Holanda y se encontraba bajo los efectos de la marihuana y el alcohol

Es la primera vez, al menos en las ultimas dos décadas, que un periodista debe enfrentar en San Luis un juicio por publicar una información que es de interés público y que el material utilizado para su redacción y publicación, fue sumistrado por quien lo demanda

A no confundirse, el problema no es este periodista que escribe esta nota, ni zbol, el problema es la calidad institucional de la provincia de San Luis. El juicio es impulsado por acción y por omisión por el propio gobernador. El juicio apunta directamente a ponerle un bozal a la libertad de expresión y a transformar en letra muerta los derechos que tenemos garantizados en la Constitución Nacional y en los tratados internacionales.

Si mañana la justicia falla a favor del gobierno de San Luis, representado por Spinuzza, habrá muerto el periodismo puntano. Ningún periodista del territorio provincial podrá sentarse el martes frente a un micrófono, una cámara o a escribir una nota en su computadora, sin el temor de ser sometido a juicio por publicar algo que incomode al gobierno.

Quienes están en silencio, cuidadosos del disciplinamiento que impone la pauta publicitaria, sepan que el martes no será la transferencia bancaria lo que los hará callar, será la amenaza de una jurisprudencia infame, en el caso de que la demanda pueda prosperar

Quienes hicieron publica su posición en sus medios, visibilizando este brutal atropello a la libertad de expresión, la gratitud personal y la de todos los que defienden la libertad de expresión. En la posición de ustedes, esta la defensa de la mejor profesión del mundo.