POR DiegoMasci

Catastro Provincial equiparó la mansión Rodríguez Saá en El Durazno con un monoambiente

Impunidad Fiscal

Si bien el valor de mercado del inmueble en El Durazno de Alberto Rodríguez Saá es muy superior a los $150.000.000 (U$S 1.500.000) fue valuado en $1.224.144,74 y tributa a la provincia $13 mil de impuesto Inmobiliario anual. Esta distracción de catastro provincial, le permite al gobernador evadir tributos nacionales.

Mientras aproximadamente 30.000 sanluiseños buscan asesoramiento jurídico luego de haber recibido un revaluó en sus boletas de impuestos inmobiliarios con un incremento que llega, en algunos casos, al 1000% en relación al año 2019, el gobernador de la provincia de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, recibió de parte de Catastro Provincial una valoración de su propiedad inferior a la de un departamento monoambiente ubicado fuera de las cuatro avenidas de la ciudad capital

A fines de 2019 la Dirección de Catastro pasó de la órbita del ministerio de Hacienda a la cartera de Justicia, Seguridad, Gobierno y Culto, y con ese cambio en el organigrama se sucedieron resoluciones de más naturaleza política que económica.

La resolución Nº 58 definió los criterios para los inmuebles suburbanos, una categoría inexistente. Estableció un marco para valuar inmuebles de manera distinta.

En los hechos el cambio significó dejar de lado variables objetivas de medición y que el valor fiscal de los inmuebles pasó a multiplicarse de modo exponencial

El inmueble que quedó por afuera del nuevo marco normativo es el del propio gobernador Alberto Rodríguez Saá en El Durazno, que sigue en la categoría rural.

Mientras Catastro legisló para modificar el valor miles de inmuebles, dejó a un valor irrisorio la casa del mandatario que tributa $13 mil en forma anual.

Especialistas en derecho tributario coincidieron que “la decisión de Catastro no solo implica una notable violación de la equidad tributaria, sino que podría ser perfectamente una maniobra para otorgarle impunidad fiscal al gobernador

Gracias a rentas, Rodríguez Saá paga por Los Peñitos como si fuera un pequeño departamento monoambiente.