Adiós a los peloteros, solo 3 de 20 quedan en San Luis, en Villa Mercedes el rubro desapareció

Una situación imposible de sostener enfrentan los dueños de los peloteros que quedan en pie, en Villa Mercedes el rubro desapareció y en San Luis de veinte que funcionaban solo quedan tres.

La fuente de trabajo que se perdió con los cierres de estos locales es grande, tanto para los dueños como para los empleados. Son muchas las personas que tenían la posibilidad de contar con un ingreso en los peloteros que viene siendo furor desde fines de los 90.

Los tres dueños de peloteros que quedan en Capital no entienden porque el Comité de Crisis nunca respondió sus pedidos, ellos reconocen y son conscientes de los graves problemas que atraviesa la sociedad por el covid, pero también entienden que si en una casa se pueden juntar un número de personas a festejar un cumpleaños donde normalmente siempre hay más gente y menos controlada, porque no, en un pelotero con muchos más cuidados y con un protocolo exigente para que el comercio no deje de funcionar por más de un año.

El gobierno de Alberto Rodríguez Saá nunca los escucho, ni los atendió, los dejo que se fundan, que perdieran lo que tenían, la desconsideración es extrema para uno de los rubros más golpeados de la pandemia y a eso le agregan las extremas desconsideraciones que ha tenido Sergio Tamayo para con ellos y muchos comerciantes de San Luis que se quedaron sin nada y hoy son desocupados.  

La realidad es que poco pueden hacer estos comerciantes, ni manifestarse, aunque tienen claro que no es una protesta lo que los va a sacar de este problema, la solución está en otra parte, en acordar con el gobierno una forma de trabajo, que los entiendan, los acompañen con acciones y políticas inmediatas para salir un poco de esta situación.

Así, lejos de la gente trabajadora independiente ha estado este gobierno provincial y municipal en San Luis, miran para otro lado, dejando a los  que con su trabajo le pagan los impuestos a su gobierno, a su municipio y a la nación, ellos los que ponen día a día su esfuerzo y su capital para que este país se mueva, y por ejemplo puedan los gobernantes comprar vacunas para que se saquen la foto del campeón.

Hace cuanto que Alberto no camina por una calle del centro y habla con su gente, hace cuanto que este gobernador no se enfrenta cara a cara con su pueblo y observa el desbastador panorama que ha dejado desde lo económico el coronavirus en la provincia, quizás lo haga más cerca de las próximas elecciones, o mande alguno de sus emisarios con plata para tirarles por “la cabeza” un monto dinero que los comerciantes van a recibir, pero que quizás no solucione nada, fondos mal aplicados pero que son necesarios para intentar condicionar a la gente cuando llega una votación.