Biocombustibles: El rodriguezaísmo votó a favor de la «Ley Máximo Kirchner» perjudicando los intereses de San Luis

Luego de un largo debate, el Senado convirtió en Ley este viernes por la madrugada el nuevo régimen de biocombustibles, que regirá hasta el 31 de diciembre de 2030.

Con el apoyo de la senadora rodriguezaísta María Eugenia Catalfamo se aprobó la ley impulsada por Máximo Kirchner que sólo beneficia al sector petrolero y perjudica a aquellas provincias productoras de biocombustibles, poniendo en peligro inversiones y miles de puestos de trabajo.

Los representantes de nuestra provincia tomaron la misma postura que en otras oportunidades. Catalfamo se puso del lado del kirchnerismo, perjudicando los intereses de San Luis y Adolfo Rodríguez Saá se ausentó en el momento de la votación.

Por su parte, Claudio Poggi, el senador de avanzar San Luis, rechazó la propuesta kirchnerista, considerando que “con esta ley castigan en San Luis a una economía que vincula el agro con la industria”.

“Las plantas de biocombustibles emplean en mi provincia a más de mil sanluiseños. Es muchísimo para San Luis y tiene un círculo económico virtuoso de generar un movimiento mensual por ejemplo de 2500 camiones; de consumir 230 mil toneladas de maíz, y 270 mil toneladas de aceite de soja al año”, argumentó.

En importante destacar la actitud que tuvo Adolfo Rodríguez Saá, que además preside la Comisión de la Comisión Agricultura, Ganadería y Pesca. El hermano del gobernador había expresado su compromiso en “defender la producción de Biodiesel y Etanol”.

“Voy a defender la producción de Biodiesel y Etanol, es la tendencia del Mundo. Hay que cuidar el ambiente y cambiar la Autoridad de Aplicación a cargo de la Secretaria de Energía a manos del Ministerio de Medio Ambiente”, había señalado el senador, que a la hora de votar se borró y decidió ausentarse, como lo hizo también cuando se discutía le Ley del Aborto.

El nuevo marco de producción de biocombustibles propone una reducción un corte del 5% para el gasoil y el biodiesel, y del 12% entre naftas y bioetanol .

Además, establece que en el caso del combustible elaborado a base de caña de azúcar, los volúmenes deberán ser del 6% de la mezcla mínima obligatoria, y el mismo porcentaje para el bioetanol a base de maíz.

«El proyecto aprobado va a contramano con las tendencias ambientales mundiales, reduciendo drásticamente el uso de biocombustibles y cerrando toda posibilidad de crecimiento de la actividad», habían adelantado desde las cámaras empresarias del sector.

“Los biocombustibles permiten una reducción de 70% en la emisión de gases de efecto invernadero con respecto a los combustibles fósiles y son la herramienta privilegiada para disminuir el fuerte impacto ambiental y sanitario de los combustibles fósiles”, argumentaron.

En Diputados, Karim Alume, Carlos Ponce y Victoria Rosso votaron a favor de la llamada “Ley Máximo Kirchner”.