Caso Ochoa: La familia salió a la ruta a colocar carteles de pedido de justica, nunca les dijeron que pudo haber pasado con Alejandro

Sin saber absolutamente nada, así están los familiares de Alejandro Ochoa el vecino de Cortaderas que fue secuestrado de su casa, según los dichos de un testigo, y que luego a los días fue encontrado asesinado al costado de un camino en una obra en construcción del paraje El Adobe a pocos kilómetros de su vivienda.

Desde el hallazgo del cuerpo de Alejandro, solo en una oportunidad, la jueza del Crimen de la 3° Circunscripción Judicial de San Luis, Patricia Besso, los recibió y transmitió tranquilidad y paciencia para que puedan trabajar y esclarecer el hecho.

Confiados, dolidos y desconsolados la familia del “Bebo” como lo llamaban a Ochoa fueron pacientes por más de 40 días, pero el tiempo pasó y nadie los llamo ni les dijo como iba la investigación o si estaban trabajando en algunos datos firmes.

Esa falta de contacto con los familiares de Alejandro llevo a que salieran nuevamente a la ruta, esta vez a colocar carteles que dicen “SIN JUSTICIA NO HAY PAZ, ¡Somos la voz de Ale! Siempre serás uno de nosotros, mantendremos viva tu memoria y exigiremos justicia. La justicia demorada es justicia denegada. LO MATARON Lucharemos siempre, Ale presente”.

Según los hermanos de “Bebo” este es el primer paso de pedido de justicia, aún esperan que los llamen y los informen seriamente de la investigación, insisten con que son una familia humilde y sin contacto y que es por eso que nadie se interesa, aunque aseguran que un asesino o varios están libres quizás entre ellos.

El peritaje detectó signos de ensañamiento contra el trabajador rural, mutilaciones en su cuerpo, murió asfixiado. Tenía 35 años.