Cuando la Censura baila con la Autocensura

FOPEA expuso a nivel nacional aquello que muchos periodistas de San Luis solo se atreven a comentar, en voz baja, en pequeños grupos de WhatsApp.

El vicegobernador de la provincia de San Luis, Eduardo Mones Ruiz, informó, junto al presidente de la Cámara de Diputados Juan Carlos Eduardo, en una conferencia de prensa, donde no había periodistas, qué durante la Asamblea Legislativa del próximo jueves 1 de abril, en la cual el gobernador Alberto Rodríguez Saá informará sobre el estado de la administración, no se permitirá el ingreso de periodistas.

La medida no debería representar una novedad para la gran mayoría de la prensa de San Luis que, con la prusiana disciplina impuesta por la billetera coercitiva de la pauta oficial, repite sin quejas ni vacilaciones, declaraciones similares a las formuladas.

El gobierno adoptó desde hace mucho tiempo un modus operantis uniforme. Funcionarios del gobierno provincial enuncian sus monólogos ante los micrófonos que sostienen los trabajadores de la Agencia de Noticias San Luis y del Canal 13 provincial, medios dependientes del gobierno sanluiseño. Lo que sale de esa puesta en escena, es repetido sin contradicciones por la cadena de medios colaborativos del gobierno de Rodríguez Saá.

Una vez conocida la prohibición de la prensa durante la Asamblea, bajo pretexto de la crisis sanitaria, el Foro del Periodismo Argentino – Fopea, exigió a las autoridades del gobierno puntano que respete el trabajo de los periodistas y garantice el derecho a la información de sus ciudadanos.

Claramente el argumento de “la prevención sanitaria” esgrimida por los voceros de Rodríguez Saá no tiene sustento, cuando se analiza el escenario donde se realizará la Asamblea.

Es probable que la sala de prensa de la cámara de diputados, en el contexto actual, no sea la adecuada para el protocolo de cuidados del COVID, pero la legislatura posee diferentes salas donde se pueden ubicar a los periodistas para que ellos puedan realizar su trabajo, incluso, la propia escalinata de la legislatura, al aire libre, podría ser acondicionada para que desarrollen sus tareas.

La prohibición de la prensa en la legislatura no está relacionada con la preocupación del gobierno de Rodríguez Saá con la situación sanitaria. La ausencia de periodistas pone al resguardo a los funcionarios y les evita la difícil misión de dar cuentas de sus acciones a la sociedad.

Si los periodistas pudieran cubrir la Asamblea del jueves, le podrían preguntar a la ministra de Salud, Silvia Sosa Araujo, sobre los vacunados VIP y de la falta de recursos humanos en los centros de salud, o podrían preguntar al ministro de Obra Pública, Alberto Rodríguez Saá, porque se llueve en el interior del Hospital Central Ramon Carrillo, impidiendo su inauguración, o sobre el pésimo estado de las rutas provinciales.

La prensa podría consultar al ministro de la producción, Juan Lavandeira, sobre los puestos de trabajo perdidos en el sector privado por la falta de asistencia a la industria y al comercio. Podría consultar al secretario de Turismo, “Piri” Macagno, de las denuncias públicas de las cámaras del sector por la falta de atención que tuvieron en pandemia, llevando al cierre de cientos de asociados. La secretaria de medio ambiente, Natalia Spinuzza, podría explicar los motivos que la llevaron a mirar para otro lado en el ecocidio ocurrido en la Ruta 147, por la obra de circunvalación, o porque decidió desmantelar la Dirección de Minería en un clima de sospechas de corrupción ante su accionar.

Son muchas las preguntas que podrían formular los periodistas en la antesala de la Asamblea. Preguntas que llevarían las respuestas de los temas que le interesan a la sociedad

El problema de la prohibición a los periodistas, no es de los periodistas, es de los ciudadanos que encuentran una nueva barrera de acceso a la información pública. Cuando la prensa no puede realizar su trabajo, la democracia se resiente, se limitan los derechos ciudadanos.

FOPEA expuso a nivel nacional aquello que muchos periodistas de San Luis solo se atreven a comentar, en voz baja, en pequeños grupos de WhatsApp.

La libertad pertenece a quien la conquista, sepan que se equivocan quienes piensen que van a conquistar esa ansiada libertad, repitiendo lo que el sicario del secretario de medios de Rodríguez Saá, Miguel Fernández, les envía y repiten sin chistar. Mientras sigan ese camino, seguirán realizando su trabajo mirando el canal de YouTube de la Agencia.