El Gobierno saluda a los periodistas de San Luis en su día, pero después los ignora todo el año

Nunca fueron años sencillos para los periodistas en las distintas gestiones de Alberto Rodríguez Saá, el gobernador siempre prefiere “escaparle al bulto” de las preguntas que no quiere o no le conviene responder y tampoco mira con buenos ojos a los que intentan cambiar las reglas de lo que él propone o los que dicen cosas que le molestan.

Rodríguez Saá asesorado por vaya saber quién, prefiere jugarle desde hace tiempo al condicionamiento y al silencio a los periodistas y durante la pandemia esta forma de trato ha quedado en evidencia.

En sus últimos encuentros con la prensa el mandatario provincial, por ejemplo, ha mandado a que los periodistas formulen su pregunta de manera anticipada y una vez que su equipo de prensa las lee consideran si ese periodista tendrá la posibilidad de participar o no de la conferencia de prensa, por supuesto aprovechándose de la situación de que por una cuestión del virus no hay lugar para todos y es reducida la participación periodística.

Uno de sus últimos desplantes para con la prensa de San Luis, fue cuando eligió al humorista ultra K Dady Brieva, para comunicar desde Buenos Aires, que suspendería las clases en nuestra provincia, dándole una primicia a los porteños, siendo un tema que todos los medios locales intentaban para comunicarla a los sanluiseños.

Durante la pandemia, Alberto, se ocupó de esconder todo tipo de dato que perjudique su gestión, aquellos que manejan el contacto con los periodistas desde el gobierno elijen el silencio cuando son consultados y transforman sus grupos de Whatsapp oficiales en muros de lamentos o reclamos que nunca tienen respuesta ante las consultas periodísticas que solo buscan tener una información oficial.

Hay varias situaciones de gravedad que han golpeado al periodismo de San Luis en los últimos tiempos poniendo en riesgo la libertad de prensa, algunos de ellos padecen el hostigamiento por parte del sistema de Rodríguez Saá, que va desde lo económico, hasta el condicionamiento para medios en los cuales trabajan periodistas que no son de su agrado, ni hablar de la prohibición a los funcionarios de dar algún tipo de declaración sino son autorizados.

Sin duda que la situaciones que les han hecho vivir los periodistas Diego Masci, con el uso del derecho penal para sancionar la difusión de información generando un rechazo total por parte de los periodistas de todo el país, inclusive desde FOPEA (Foro de Periodismo Argentino) reclamó por la sentencia que sufrió Masci y que se pidió que sea revocada para garantizar el derecho de la libertad de expresión en la Argentina y en cada una de sus provincia o la presentación que hizo Mario Otero ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos denunciando al Gobierno de San Luis por impedirle el ejercicio pleno de la profesión y discriminación, habla a las claras que cada vez son más los periodistas que eligen un camino diferente para hacer valer la profesión y no someterse al histórico “apriete” al que se condena a los que dicen, lo que no tienen que decir, según la línea oficialista en la provincia.

Así mismo y ante todo este panorama en nuestra provincia existen periodistas que no bajan los brazos, que mantiene viva en plenitud las convicciones de su profesión, que informan, investigan y tratan de mostrar su punto de vista de los momentos que vive la sociedad de su lugar.