Juan Pablo Funes aseguro estar «deseoso de ocupar muchos cargos en la provincia»

El diputado provincial Juampi Funes, a meses de cumplir su mandato en la Cámara Baja de la Provincia y después de abandonar las filas de Adolfo Rodríguez Saá para transformase en la nueva incorporación de Alberto que ya le dio su “trabajito de patear” las calle para que demuestre que tanto puede hacer, dio declaraciones explosivas en un medio de comunicación ultra Albertistas.

Aseguro ser uno de los jóvenes con más experiencia de la política del peronismo y es ese el motivo por el cual el gobierno de Alberto lo escucha cada vez que opina de algo y también dejo en claro que siente haber llegado a un lugar donde pocos lo han hecho.

Funes, el joven que se quiere transformar en la figura que unifique al peronismo de San Luis después del tremendo papelón que hicieron los distintos bandos de los hermanos Rodríguez Saá, marcando su precedente más escandaloso el día en el cual “corrieron y echaron al Adolfo de la sede del PJ en San Luis, con vallas, gritos y trompadas”, pide olvidar todo eso y que “se junten”, advirtiéndoles a los viejos y nuevos peronistas que si llegan a perder las elecciones en el 2023, llegara gente nueva al poder y se los van a llevar puestos a todos, porque irán por ellos.

Por todo esto el joven peronista que se animó hablar de los hermanos dijo, como queriendo ser el líder de los jóvenes Albertista de San Luis que desea “profundamente que Adolfo y Alberto se junten y se den un abrazo”, pero también reconoció que para que eso se dé, hay que tener predisposición de las dos partes y que siente que solo hay una de ellas que está dispuesto al abrazo soñado por el Juampi.

“Alberto ha sido muy bueno conmigo” dijo en un tono descontracturado Funes, he hizo referencia a lo que vivió su madre, otra dirigente que también estaba cerca del hermano mayor,  “Mi mama (Ivana Bianchi)  hablo con Alberto y tuvo la posibilidad de sanar, de curar, y la sonrisa que le vi después, lo aliviada que se sintió después” termino diciendo casi emocionado. Para intentar entender lo que significa políticamente sanar y curar para Juan Pablo es, juntarse a charlar con el actual gobernador, arreglar las cosas, ponerse a disposición de él, por supuesto abandonando al Adolfo y quedar en el observatorio para ver cómo se mueven y que hacen para Alberto y así ganarse de nuevo la confianza del que hoy decide el rumbo de la provincia, algo que los Bianchi Funes manejan muy bien.

Nada de desperdicio tiene la nota televisiva que se vio más como una puesta en escena para que los Albertitas escuchen al joven Funes y le den el perdón por lo que hizo, hasta se animó a decir que él se “indigno cuando fue la vacunación VIP a nivel nacional”, y aseguro que “es para indignarse”, porque siente que debe hacerse cargo de cosas “que no se hacen en la provincia” y que  si se hacen a nivel nacional, como olvidándose de los vacunados VIP de San Luis a los que llamaron “personal estratégico” del que hoy es su nuevo líder político. Como para finalizar lo de la vacunación VIP, dijo que ante estas cosas que hace el gobierno de Alberto Fernández, no pueden decir nada, “porque bueeee” y lo dejo así como para que cada uno saque sus conclusiones.

Juampi por momentos habla de “estar deseoso de ocupar muchos cargos en la provincia”, pero que solamente lo hace por la gente, aunque en muchas oportunidades de la nota se le escapo su mirada de lo que está dispuesto hacer para lograr sus objetivos personales que con normalidad sobresale en cada cosa que hace.

Por ultimo también dijo Juan Pablo Funes que “la gente lo mira con desconfianza” y expreso cual es la sensación generalizada que cree que tienen de el “ ehhhhhh pero este me dijo que…”,  como haciendo referencia a que cuando estuvo con Adolfo le tiraba a matar al Alberto y que ahora les dice cosas “fantásticas” del gobernador y no le creen, así mismo aseguro quiere hablar con cada uno de ellos para “explicarles y charlar”, porque está seguro que ese es el camino, para que no crean de que va solo para el lugar que más le conviene con tal de tener algo y que en realidad se siente un hombre de convicciones.