La muerte empieza a ser la nuestra

Hoy San Luis registró el récord de 13 muertes. En los primeros 11 días de mayo, fallecieron por COVID, 101 sanluiseños. Transcurrieron 417 días desde que comenzó la pandemia. Hasta el pasado 30 de abril, 506 fueron los muertos a causa del coronavirus en toda la provincia.

En solo 11 días, el número se elevó a 607. En mayo, se registró el 17% del total de las muertes registradas desde el inicio de la pandemia.

Casi uno de cada cinco de los decesos producidos por COVID; desde que comenzó la crisis sanitaria, se dieron en los últimos 11 días.

Ante esta situación, el gobernador de la provincia anunció el pasado viernes, en lo que fue su última aparición pública, que la réplica del Teatro del Club Social, con butacas para 1.200 espectadores, se encontraba en un 90% de avance.

Hace pocas horas, la secretaria general de APTS, Ana Lía Trifiro, declaró “las cosas no se hicieron como se debieron hacer y ahora no pueden decir que la situación los sorprendió”, una manifestación similar tuvo la semana pasada, en dialogo con Nino Romero en “La Mañana de Dimensión” el doctor Jorge Álvarez, quien expuso que “El director del hospital no puede decir que la situación los tomo por sorpresa, todos sabíamos que se venía la segunda ola y no se prepararon”

El mismo escenario catastrófico fue reconocido por Graciela Sarmiento, referente de COVID-19 en la provincia y funcionaria de salud “Tenemos pacientes esperando que se desocupen camas de terapia intensiva” expreso en una entrevista radial en la que reconoció que “la respuesta del sistema de salud pública en este momento está en su límite”.

Solo hace falta mirar los números para ver donde se esta parado. Desde hace días el numero de camas ocupadas en terapia intensiva, no se modifica, tampoco se modifica la cantidad de pacientes en estado crítico, lo mismo pasa lamentablemente con quienes están con respirador.

Tampoco se modifica el promedio de muertos diarios. Nueve son los decesos con los que promedia mayo.

Con este escenario, sin reacción del Comité de Crisis ni del Gobernador, y a este ritmo, para fin de mes la cifra podría llegar a superar largamente los 270 fallecidos. Mucho más del 50% de los registrados desde marzo de 2020 hasta fines de abril.

En medio de la peor crisis sanitaria y atento al panorama que se presentaba, hace 20 días atrás, en la antepenúltima aparición pública, el gobernador Alberto Rodríguez Saá puso en marcha un el Programa de Gestión Menstrual Sostenible “Yo Menstrúo”. En los primeros 15 días del Programa Yo Menstrúo, murieron cinco trabajadores de la salud que no habían sido vacunados contra el COVID.

En la penúltima aparición pública, el gobernador Alberto Rodríguez Saá reconoció en una conferencia de prensa brindada en Villa Mercedes, que todos los funcionarios de su gabinete (aproximadamente 1.000 y en su mayoría jóvenes) habían sido vacunados contra el Coronavirus, también dijo que habían recibido las dosis todos los integrantes del Superior Tribunal de Justicia y a todos los funcionarios nacionales que trabajan en la provincia de San Luis.

Mientras Rodríguez Saá daba cuenta de sus Vacunados VIP y en medio de la peor crisis sanitaria, desde el sector privado de la salud denunciaban que más del 30% de los médicos siguen sin ser vacunados y desde los gremios ligados a la salud pública, manifiestan que más de 200 trabajadores siguen sin ser inoculados.

En medio de este panorama, el gobierno vacunó durante el mes de marzo a los periodistas de El Diario de la República que dirige la hija del gobernador y de Radio Nacional San Luis que dirige Gloria Velázquez.  

Los números mandan.

El año pasado, cuando la provincia no registraba casos de contagiados de COVID 19, Rodríguez Saá había decidido cerrar los limites para que nadie que no tuviera autorización del comité de crisis, pudiera ingresar a San Luis, la policía detenía a quienes circulaban cuando la terminación de DNI no coincidía con el día autorizado, por esa misma razón, se secuestraban autos y se daba de baja a los beneficiarios de planes sociales. En los pueblos y ciudades de la provincia, era común ver barricadas cortando calles y accesos. Fue el año pasado, sin casos en la provincia, cuando a dos hermanas residentes en Tierra del Fuego, oriundas de Quines, se les impidió ingresar al territorio provincial sin realizar la cuarentena, para despedir a su padre en el lecho de muerte.

Mientras todo eso pasaba, aparecieron dos ciudadanos ¿suicidados? en dos comisarias, los negocios no podían abrir y cada vez que presentaban propuestas de protocolos, el Comité de Crisis no les daba respuesta.

Mientras San Luis mantuvo el récord de 89 días sin contagiados, los chicos no iban a las escuelas, ni fueron durante todo el año, y los negocios morían ante la indiferencia y rigurosidad del estado.

Durante el 2020 el gobierno nacional envió $750.000.000 a la provincia para que prepare su sistema de salud contra el COVID. El gobierno decidió usarlo para terminar el edificio del hospital Ramon Carrillo, el mismo que hoy permanece cerrado y no tiene médicos para poder abrir.

Un año después, en el peor momento de la pandemia, con el sistema de salud colapsado, con los recursos humanos extenuados, con el tejido social destrozado por los efectos de la mala gestión de la crisis sanitaria, el gobernador ya no habla todas las noches por la televisión, ni da consejos de como comprar los ravioles.

Los muertos y las estadísticas de hoy, indican que las medidas que se tomaron el año pasado, son las que se tendrían que estar tomando ahora, las estadísticas y los números del año pasado, indican que las medidas que se están tomando hoy, se tendrían que haber aplicado en el 2020.

Europa les adelantó el diario del lunes, Rodríguez Saá y sus funcionarios, no quisieron leerlo

Las políticas erradas del gobierno y la ausencia del estado en el peor momento de la pandemia, nos hace sentir que el bellísimo poema  “Cuando Éramos Niños, de Mario Benedetti, se hizo realidad. “Ya le dimos alcance a la verdad, el océano es por fin el océano, pero la muerte, empieza a ser la nuestra.”