La vacuna, el nuevo recurso político de cara a las elecciones 2021

El clientelismo político llegará a su máximo nivel durante este año, mientras más se acerque la fecha de las elecciones. El uso de las vacunas le servirá a quienes tienen la intención de continuar en el poder, como la propaganda ideal para la compra de voluntades.

Aunque cambien los nombres, el poder seguirá siendo atractivo y necesario para quienes a pesar de haberse instalado durante décadas, pretenden no desprenderse asi como asi, del control de la Provincia.

Alineado más que nunca con la gestión de Alberto Fernández, Rodríguez Saá desapareció de los reportes del Comité de Crisis que se limitaron desde hace tiempo a ser un pequeño informe escrito, lleno de números que reflejan que la situación del Covid-19 en la Provincia, sigue siendo muy preocupante. Pero preocupante para los ciudadanos, para los médicos, enfermeros y demás personal sanitario que dejan la vida dentro del hospital. Preocupante para quienes tienen un familiar internado, y no cuentan con agua caliente en las habitaciones para higienizarse o carecen de sábanas para las camas. La situación es preocupante para quienes no ven un horizonte claro, sino mas bien un panorama oscuro y desolador frente a tantas medidas mal aplicadas y sin ningún tipo de contención frente a tanta improvisación.

Para ellos no es una preocupación, porque todos quienes debían cuidar la salud de los ciudadanos ya recibieron las dos dosis de la vacuna. Se autodenominaron personal estratégico y nunca rindieron cuentas de lo que estaban haciendo. Con vacunatorios vip, vacunación de privilegio, saltándose la fila o como quiera llamársele, se aseguraron estar inmunizados antes de que llegara la segunda ola.

Y de repente, de un momento para el otro, se aceleró la campaña de vacacunación. Que coincidencia….no?Comenzaron a llegar más y más vacunas. Se reforzó también el movimiento comunicacional para dar un mensaje fuerte y esperanzador. Y así, la Agencia de Noticias San Luis se llenó de notas que sólo hablan de la vacunación. Inundaron las redes sociales con porcentajes, con números, con operativos y hasta con mensajes de agradecimientos de pacientes que pudieron recuperarse de la enfermedad.

Pero la realidad muestra, por donde se lo mire, que las políticas aplicadas a la administración de la pandemia fracasaron rotundamente. Se implementaron medidas de restricción estrictas durante 9 días, y los números de contagios y fallecidos no disminuyeron. En la mitad del camino, quedaron los sectores productivos con más problemas que antes y no se les ofreció ningún gesto que les demuestre que el esfuerzo se puede hacer entre todos.

Se empeñaron en mostrar las cifras que parecen positivas, mientras los números de la pobreza y la desocupación nos están pasando por encima.

San Luis no tiene en su agenda prioritaria la compra de dosis de vacunas. No se han iniciado gestiones ni parece haber intenciones de hacerlo. Pero llegará el momento de votar y cualquier recurso será válido para ganar las elecciones.

Los planes de campaña ya empezaron a delinearse. La estrategia sanitaria dará un giro en cualquier momento y el reparto de dosis se aplicará de la misma manera que se reparten colchones o bolsones de alimentos en cada proceso electoral. Está todo listo para la compra de voluntades.

Como consecuencia de la pandemia, ya murieron más de 800 personas en la Provincia, las terapias intensivas están trabajando a «cama caliente» y a pesar de haber aplicado medidas duras de restricción, la curva de contagios no descendió. Hay quienes están en campaña para obtener votos, y otros están en campaña para salvar vidas. Sólo hay que saber diferenciar.