Lucas y Guadalupe, un mismo destino, desaparecidos

La imagen de Guadalupe Lucero y de Lucas Bolotti se unifican hoy por todos lados, la niña de 5 años que desapareció en el barrio 544 viviendas hace poco más de un mes en la Capital puntana y el joven con un retraso madurativo de 24 años en el momento de su desaparición en el paraje El Recuerdo, en Papagayos, hace 4 años atrás, nos duele en lo más profundo a todo San Luis y el país.

¿Qué paso con ellos, quien se los llevo, dónde están?

Tanto la madre de Lucas, Estela Vicondoa y Yamila Cialone, la madre de Guadalupe, coinciden que a sus hijos alguien se los arrebato de una manera misteriosa, sin dejar rastros y de una forma tan perfecta, que nadie vio, ni sabe nada de ellos.

Ambas madres también tienen otros reclamos y sensaciones similares  ante la desaparición de sus hijos, una de ella es la forma de actuar de la justica, la investigación policial y la predisposición del mismo gobierno que elijo el silencio y mantenerse distante de las dos situaciones.

Estela le ha pedido a Alberto Rodríguez Saá por cartas utilizando palabras como “encarecidamente” que se ocupe y designe la gente necesaria para no detener y agilizar la búsqueda de Lucas, en tanto Yamila, le dijo al gobernador de San Luis en declaraciones en su red social “No me arrepiento de haberte dicho en la cara SEÑOR GOBERNADOR que hablar con usted es una pérdida de tiempo con esto me demuestra que solo buscaba esa nota para defenderse de los dichos de los medios nacionales” palabras que surgieron después que ella se enterara, de que a la misma hora en que se hacia la marcha por Guadalupe más convocante, el mismo Rodríguez Saá presentaba su frente político para las próximas elecciones.

Con respecto a la justicia, las madres de los desaparecidos también coinciden en que todo se ha hecho de manera desprolija, prevaleciendo a medida que pasa el tiempo y principalmente en el caso de Lucas la lentitud para definir cuestiones que tiene que ver con la investigación.

Para Yamila con respecto a la búsqueda de su hija y que lo ha manifestado más de una vez públicamente, hay cosas que no se tuvieron en cuenta desde un primer momento, que no funcionaron como correspondía, entre ellas y las que más sobresalen son,  allanamientos en lugares claves a las pocas horas de la desaparición, la búsqueda de rastros inmediatos en la zona 0 como llaman al lugar donde se perdió la nena, la visualización de cámaras del gobierno e inclusive privadas para observar si surge algún dato.

Lo cierto es que las familias están inmersas en situaciones que desgastan molestan, duelen y lo que es peor sometidos a un sistema que no les pueda dar una respuesta de que es lo que pudo haber pasado con sus hijos desaparecidos y que solo pareciera en un principio demostrar que se hace algo para no tener la presión social del momento, aunque con el tiempo dejan a los padres solos en el olvido, como lo han vivido los papás de Lucas y que lo van sintiendo los de Guadalupe.