Otra familia en la calle por las expropiaciones del gobernador

La temporada de expropiaciones de terrenos ya está en marcha y el gobernador Alberto Rodríguez Saá vuelve a repetir el modus operantis empleado en Estancia Grande. Esta vez las victimas son la familia Fernández de La Toma

Carlos Fernández tiene 79 años, desde que nació, vivió en la misma casa. vive con su esposa de 76 años, Nicolasa Bustos, su hermana Celia de 83 y su hijo Carlos de 56. La Casa de los Fernández está situada en un campo contiguo al viejo Castillo de La Toma. Una casa que fue construida hace mas de 100 años atrás.

El gobierno de San Luis tomó la decisión de expropiar la propiedad del viejo Castillo, figura icónica y emblemática de La Toma, para poder restaurarlo y ponerlo en valor. El proyecto es transformarlo en un sitio de interés turístico para los visitantes y el cuidado de un patrimonio histórico. Hasta allí, nada para observar

Pero al igual que lo hizo cuando Rodríguez Saá decidió expropiar campos en Estancia Grande, donde despojaba de 200 hectáreas a una familia para construir una escuela rural que ocupaba media hectárea, volvió a repetir la experiencia en La Toma

No solo expropió el predio del viejo castillo, también lo hizo con los terrenos que estaban a su alrededor. Una cantidad innecesaria de hectáreas, que no se relacionan con el objeto de expropiación y que deja a familias en la calle, como lo es el caso de Fernández.

La familia se enteró que le habían expropiado su casa por un edicto publicado en El Diario de La República. Carlos Fernández (hijo) le envió una carta al gobernador explicando su dolor y preocupación, pero nada de eso fue tenido en cuenta. “Desde siempre vivo con mis padres y tía, que promedian los ochenta años y también con una hermana. Estoy muy preocupados por la salud de ellos, día a día veo como la amargura de un futuro incierto los erosiona psicológicamente. Ya no son felices, siente que se le están arrebatando sus últimos años” expresa en la misiva enviada a Rodríguez Saá, que aun no tuvo respuestas

Sin importar la edad de los dueños de la propiedad ni la situación de vulnerabilidad en la correlación de fuerzas, hace un tiempo atrás, fueron llevados hasta la Fiscalía de Gobierno de la Provincia para firmar la conformidad de la expropiación de su casa. Sin abogados ni nadie que los pudiera asesorar, de ese modo le hicieron firmar

Hoy, el estado le propone pagarle por su casa, algo mas de $2.600.000. Un monto que no les alcanza para comprar ninguna propiedad. Con 79 años, Carlos Fernández y su familia quedan en la calle por un capricho del gobierno de San Luis