Tapados de robos, los comerciantes independientes intentan hablar con Anastasi

Ante la tremenda ola de inseguridad que se vive en la provincia, los comerciantes autoconvocados de San Luis, viviendo en una situación al límite constante de ser robados buscan poder reunirse con el ministro de seguridad Luciano Anastasi, quien nunca los recibió ante todos los pedidos que le hicieron durante su gestión.

Los últimos robos que se han dado en los comercios de la mayoría de las ciudades del gran San Luis, demuestran el grado de violencia y de lo peligroso que es inclusive para la vida de los comerciantes.

Nada detiene a los delincuentes que se mueven por todos lados, el abanico de modalidades que manejan para delinquir hace que en cualquier momento realicen los atracos para llevarse lo que puedan. No alcanza ninguna forma de seguridad que se implemente en los comercios. Las cámaras de seguridad pasaron a ser solo una imagen que queda para poder ver de qué manera se roba, las cámaras del sistema de monitoreo publico están llenas de falencias y ni la presencia policial que se pueda sumar ayuda, ya que siguen robando de la misma manera de siempre.

Sebastián Mohr, referente de la Asociación de Comerciantes y Trabajadores Independientes, se expresó ante la difícil situación que pasa el sector por estos robos en un momento en el que el comercio está intentando recuperarse de todo lo perdido en la pandemia. También hizo saber que nunca Anastasi los recibió en audiencia para hablar de este problema y que los policías que ponen en la calle no tienen los elementos necesarios para poder trabajar de manera eficaz, “ni siquiera un medio de comunicación, como un teléfono, para contactar a un compañero para avisarle que el ladrón que acababa de robar un negocio escapo  para su sector, situación que le toco vivir a un comerciante del microcentro de la Capital” comento Mohr.

Entre los robos y la poca ayuda importante que pudo darle el gobierno a los comerciantes después de tantas promesas durante el tiempo de pandemia, el sector sigue en su peor momento en años, en muchos casos la desesperanza los invade y prefieren cerrar para no seguir viviendo y perdiendo lo poco que les queda.

Los comerciantes independientes esperan esta vez que el ministro de Seguridad Anastasi pueda recibirlos.