Un bono de $8.000 para los trabajadores de la salud

El pasado viernes, el gobernador Alberto Rodríguez Saá apeló a la solidaridad para afrontar los tiempos que se vienen. Les llegó el momento de dar un pequeño ejemplo.

Desde que comenzó la pandemia, los gobernantes y sus funcionarios, destacan conceptos elogiosos para quienes se desempeñan en el sistema público de salud. Rescatan su entrega, compromiso y esfuerzo para evitar que el sistema colapse.

Rodríguez Saá suele adjetivar con “maravilloso”, “hermoso” y “conmovedor”, entre otros términos, al trabajo que están realizando nuestros médicos, enfermeros, técnicos, profesionales y personal de maestranza del sistema sanitario estatal.

Ese esfuerzo tan elogiado, es remunerado con el pago de $120 o $198 (según la categoría) por cada hora extra que deben realizar.

La clase política gobernante le pide a la población, sacrificios para enfrentar la crisis, pero cuando se les pidió un gesto solidario, concediendo parte del sueldo para enfrentar la pandemia, se negaron a hacerlo.

Esta semana se conoció que a partir de la donación del 30% en la remuneración de los funcionarios del poder ejecutivo y de los legisladores municipales, de la ciudad de Córdoba, se entregó más de $12 millones en equipamiento médico al sistema de salud público, esto gracias al fondo creado con la donación de parte de sus sueldos.

El gobierno provincial tiene al alcance de su mano la posibilidad de entregarles a los casi 5.000 trabajadores del sistema público de salud, un bono mensual extraordinario superior a los $8.000. ¿Cómo podría hacerlo? Donando un poco menos que los cordobeses. Realizando un aporte solidario del 20% del sueldo de los funcionarios del poder ejecutivo provincial.

Realizando un cálculo conservador, se puede afirmar que el sueldo bruto promedio de los funcionarios de Alberto Rodríguez Saá, oscila en los $200.000.

Un ministro, con el aumento ultimo aumento otorgado, tiene un sueldo bruto de $375.000; un jefe de programa, $260.000, un jefe de subprograma $190.000 y un jefe de área en $125.000.

El estado provincial paga mensualmente el sueldo de unos 1.000 funcionarios del poder ejecutivo, (incluyendo los que tienen contratos fuera de escala), si se multiplica el sueldo promedio ($200.000) por la cantidad de funcionarios (1.000), la erogación asciende a $200.000.000.

Si se destinara el 20% de esa masa dineraria a un “fondo solidario para los trabajadores de la salud”, se recaudarían cada mes, aproximadamente $40.000.000.

Según los datos del presupuesto 2021, que fuera confeccionado por el propio gobierno provincial, se previó la partida para pagarle el sueldo a 3.422 profesionales y técnicos de la salud, y a 1.483 empleados que brindan diferentes servicios en Hospitales y Centros de Salud. Eso da un total de 4.905 agentes del sistema público.

Si se repartiera en partes iguales la masa de dinero que podrían donar los funcionarios, a partir de un gesto solidario, cada trabajador de la salud publica podría percibir un bono extra (además del que envíe la Nación) de $8.154.

Considerando que los trabajadores del sistema perciben salarios que oscilan entre $50.000 y $80.000, el aporte que podrían hacer los funcionarios, significaría un ingreso extra del 17% al 10%, para el sacrificado personal del sistema sanitario.

Si se tiene en cuenta que los funcionarios, al igual que el resto de la administración pública, recibirá un aumento del 25% en sus haberes en los próximos meses, el bono solidario, podría aumentar, antes de fin de año, hasta los $10.192 por cada trabajador de la sanidad.

En mas de una ocasión, el gobernador expresó que era inmoral que los funcionarios donen parte de su sueldo, “ellos viven de lo que cobran” fue el argumento. Suponiendo que eso sea así, en la misma situación esta el resto de la población, una sociedad que concedió derechos en post de la salud, viendo disminuir sus ingresos e incluso, perdiéndolo todo

Rodríguez Saá apeló a la solidaridad, el pasado viernes, para afrontar los tiempos que se vienen. Les llegó el momento de dar un pequeño ejemplo.